El noble arte y el solidario gesto de la Doblaíta

Batiendo récords, el gigante dulce típico tuvo su día glorioso a beneficio de ACANSA

Redacción

No eres victoreño si no has probado nunca la doblaíta. Esa frase habrá sido escrita alguna vez en el Facebook. Y tiene razón. Porque es el dulce más típico de la localidad y porque no hay fecha más señalada en el calendario local que la festividad de los santos y la dobladita.
El Alcalde de La Victoria explicó en los micrófonos de COPE Córdoba que su nombre viene dado que, para estas fechas, de tan carácter religioso, las campanas doblaban. A su vez, en las casas particulares, se realizaban este dulce, que aceptó el nombre de Doblaíta, debido al repicar de las campanas.
Los ingredientes pueden ser conocidos porque antiguamente era una receta popular aunque se fue perdiendo con el tiempo hasta convertirse en un producto exclusivo de la Panadería Muñoz y Ariza.
Debido al éxito, el Ayuntamiento decidió convertir tal momento en una fiesta popular, la Doblaíta gigante. Y van ya enésimas ocasiones. Este año, explica el alcalde de esta localidad, José Abad Pino, “se cobra un euro por trozo de dulce y vaso de chocolate, que va destinado a la asociación Amigos del Pueblo Saharaui para el programa Vacaciones en Paz”. Añade que “el Ayuntamiento colabora con los gastos que acarrea esta celebración”, en declaraciones a Diario Córdoba.
Este año se han repartido más de mil porciones de La Doblaíta, convirtiendo una tradición de La Victoria en un evento solidario en el que se ha volcado todo el pueblo, que sirve además como momento de convivencia.