“Yo me olvido de mí para entregarme a los demás”


Don José Gutiérrez, más conocido como Pepe es el párroco de nuestra localidad y analizó la sociedad para LocalPaper


Don José Gutiérrez Molero (Lucena), prefiere que le llamen simplemente Pepe, es el párroco de la Iglesia de San Pedro de Alcántara. Así mismo se define como “una persona comunicativa, con una mentalidad dedicada al prójimo”. Con puntualidad y la amabilidad que le caracteriza llegó al encuentro. En todo momento se mostró servil y colaborativo, gesticulando en cada momento y comprendiendo el tono de la entrevista.

- ¿Cómo se define?

- Soy una persona comunicativa, con una mentalidad dedicada al prójimo. Me olvido de mí para entregarme a los demás.

-¿Cuál es su historia?

. “Yo me ordeno de diácono en Puente Genil con 24 años, en el 30 de mayo 81 me ordeno de Sacerdote y me mandan a Fuente Obejuna. Después de pasar por varias localidades, me mandan al País Vasco a hacer la mili y cuando regreso lo hago a Aguilar de la Frontera Jauja, después pasé por pueblos como Zuheros, Luque o Monturque y Córdoba Capital antes de llegar a aquí”.

- ¿Qué tiene de diferente La Victoria?

- Cada pueblo tiene su idiosincrasia. En concreto La Victoria es un pueblo característicamente andaluz, no así San Sebastián. Cuando iba de un pueblo a otro cambio el chip y para no meter la pata, que la sigo metiendo. Hay que descubrir los valores de cada pueblo para potenciarlos.

-Indague un poco más.

-Se diferencian desde las costumbres y tradiciones. A nivel religioso piensan de manera diferente. Por ejemplo, ellos prefieren la misa del gallo temprana para cumplir y luego divertirse, aquí seguimos manteniéndola a las 12 de la noche. Luego está la comunión. Ellos la prefieren en sábado porque el lunes quieren ir a trabajar descansados y los niños tienen que volver a la escuela. Primero es la costumbre familiar y luego ya la diversión.

- Esa diversidad también se da a nivel global, ¿eso es un problema?

“La diversidad dentro de la religión no es problema. No es negativo, sino que podemos llegar a una pluralidad. La herejía está entre esta línea y esta (dice mientras gesticula), un paso atrás se puede convertir en la herejía de Lefevre y un paso a delante se convierte en herejía de la izquierda”.

-¿Hacia dónde camina hoy por hoy la Iglesia?

-En el momento actual se camina a redescubrir valores que se han ido perdiendo y volver a los orígenes. No se trata de volver a rezar en las catacumbas porque estábamos perseguidos, que volveremos también porque la historia se repite, sino a la esencia del evangelio, a ayudar al más pobre.

- En lo que es política, con que se siente la Iglesia más cómoda, ¿derecha o izquierda?

- Yo creo que la justicia no es un privilegio o un derecho de la izquierda, es una obligación del cristiano. Si alguien te pide el manto dale el manto y la túnica. Date a los demás. Hay una cosa que ellos (los políticos) creen que es un derecho que tienen: el de ayudar al más pobre, y eso en el fondo es político, lo nuestro es amor. No sé qué partido político tiene comedores sociales y asilos. Lo nuestro nace desde el corazón.

-Por tanto, el camino es diferente.

- El camino de ahora es distinto y creo que es más cercana al evangelio. Lo Iglesia de antes era más teológica, más etérea y en esta aterrizamos más en el ser humano.

-¿Tiene la Iglesia, por tanto, que reinventarse?

- No es reinventarse, la iglesia está inventada. Tiene que adaptarse. No es lo mismo los siglos anteriores que este porque los problemas son distintos y moralmente el comportamiento tiene que ser distinto.

- ¿Es ese el camino para pegarse, en cierto modo a las nuevas generaciones?

- Yo las veo menos católicas y pegadas a la iglesia. Eso no quiere decir que no sean religiosos. Son creyentes pero no practicantes porque asocian la práctica a una Iglesia arcaica. Necesitan que alguien se acerque a ellos. Tenemos que salir nosotros a su encuentro y poder ayudarle en cualquier momento.

- ¿A qué se debe esto?

- Creo que son las facetas psicologías y de madurez del niño. El niño admite al padre porque es quién protege, quien enseña, quien ayuda y luego ven que su padre se puede equivocar y se equivoca y van rompiendo la unión. Igual pasa con la Iglesia. Sin embargo, ahora piden la confirmación pero de manera distinta. Yo creo que se puede deber a varios factores. Se cuestionan los sacramentos. No tenemos que reformar el sacramento pero si la forma. En el matrimonio el símbolo es la alianza y luego se la quitan porque molesta para trabajar. Quizá tenemos que buscar otros simbolos igual que el sacramento de la confirmación. También puede ser que somos imperfectos los curas. Algunos somos muy pesaos y el carácter del sacerdote afecta también.

Y para despedir, ¿Qué hace en sus ratos libres?

- En mis ratos libres hago gimnasia por el tema de mis piernas y mi columna, una vez que me arreglo tengo un rato de oración o bien en mi casa o aquí. Allí tengo un nazareno y rezo. Desayuno, leo, escribo para revistas, hay que preparar temas de catequesis, doy un paseo, o me voy a Córdoba o a ver a mi familia, son 24 al día y salvo en el sueño, hay que hacer cosas en resto de horas.