Una romería diferente


La lluvia obligó a cambiar de ubicación hasta tres veces la zona de peroles por San Isidro

La Romería 2016 ha tenido un color diferente puesto que la lluvia obligó a la Asociación organizar la tradicional barra en el Recinto ferial y no en el campo como estaba previsto.

Antes de tomar la decisión, la junta directiva junto al Ayuntamiento decidieron trasladar la fiesta hasta el parque periurbano pero éste también quedó embarrado por las fuertes lluvias por lo que se decidió dejar al santo en un lugar más seguro.

Además, el resto de peroles y juntas se hicieron en el propio recinto ferial en la mayoría de los casos mientras que los menos apostaron por juntarse en casas y cocheras particulares, por lo que la fiesta tuvo un sabor diferente al del resto de años en los que los victoreños se reunían en un verdadero día campestre.

Como previa, el viernes sí que San Isidro desfiló por las calles de la localidad junto al Coro Guadalmazán y a un gran cupo de feligreses, que bailaban sevillanas bajo un cielo azul despejado y con una temperatura más que aceptable.

El sábado, tras la misa oficiada en la parroquia, la asociación hizo la entrega de premios a carrozas, caballistas y romeros antes de iniciar nuevamente el periplo que les llevaría al recinto ferial donde se pasó el día hasta su vuelta a la iglesia nuevamente.

Pese a todos los factores que climatológicos, el pueblo de La Victoria disfrutó de su romería, no como acostumbra pero sí que se pudo vivir.