Sin bajar el pistón


La Agrupación Musical La Victoria muestra la calidad que atesora en una más que notoria Semana Santa

Son doce los años que esta formación local, dirigida por Marcos Maestre, lleva formando parte de la Semana Santa. Este año, como lleva haciendo desde hace unos pocos, se desplazó el Domingo de Ramos a la localidad onubense de Aracena en la que no pudo hacer estación de penitencia junto al Cristo del Amor y la Virgen de la Candelaria debido a las inclemencias meteorológicas. De tal pena, puesto que la unión entre Hermandad y banda es muy especial, se repusieron en la tarde del lunes santo en la que sí pudieron acompañar a la Semana Santa infantil victoreña.

En la tarde del miércoles santo volvieron a partir, como viene siendo costumbre habitual también en los últimos años, a la localidad granadina de Lanjarón en la que acompañaron a Jesús Hecce-Homo, otra hermandad con la que están uniendo lazos más que musicales.

El jueves Santo acompañaron al Cristo de la expiración y Nuestra Señora de La Victoria mientras que en la madrugá fue a Nuestro Padre Jesús Nazareno al que le pusieron sus sones. En la tarde del viernes, también acompañaron al Santo Sepulcro de la Hermandad del Nazareno mientras que en la del sábado fueron las calles de Monte Alto las que escucharon a esta banda para culminar el domingo con el acompañamiento de la Virgen de La Torre hasta la Iglesia y posteriormente el sábado siguiente en su procesión